Y el que mira, ve dos veces, ve lo que esta viendo y además es lo que esta viendo o por lo menos podría serlo o querría serlo, o querría no serlo, todas ellas maneras sumamente filosóficas y existenciales de situarse y de situar el mundo.

Para una antropología de bolsillo.

Julio Cortázar

 

 

Grupos de poder en el espacio público: visibilidad a través del Jardín Radial

 

Daniela Lieja Quintanar

 

 

Introducción

El siguiente ensayo es el resultado de una investigación hecha a partir de la intervención artística Aquí y ahora-Jardín Radial de Jerónimo Hagerman en el callejón de Leandro Valle en Santo Domingo. La intervención se utiliza como un método de visibilidad de los grupos de poder en el espacio público. “El arte urbano tiene un interés específico por la visibilidad. En un cubo blanco la visibilidad de la obra esta garantizada: siempre hay una especie de comodidad de la mirada. (…) El arte urbano, voluntariamente, rechaza estas comodidades por el hecho de situarse en donde todo se ve, todo habla, todo significa. Todo y a la vez nada.”[1] Trataremos de señalar algo de ese todo que fue visible en algún momento gracias a la presencia del Jardín Radial. El Centro de Investigación Lugar_Cero tiene como objetivo(s) estudiar las distintas dinámicas que se generan a partir de nuestros proyectos artísticos, es decir la relación entre arte y vida cotidiana.

El Jardín Radial tiene dos características importantes: una permanencia visible y  un fin doliente. La primera por ser una intervención físicamente grande con posibilidades de establecerse en un espacio a través de sus macetones de llantas recicladas y tambos llenos de bambúes. Una obra con gran capacidad de adaptarse a los distintos espacios públicos (el Atrio de San Francisco, Leandro Valle-Santo Domingo y ahora en callejón Mesones). El fin es porque el jardín esta pensado para ser itinerante, por eso sus contenedores móviles. Lo doliente es porque el Jardín Radial ha logrado apropiarse de los espacios, tanto que se vuelve parte de la vida cotidiana, característica que siempre busca Lugar_Cero en una zona. Se busca ocupar, compartir y sobre todo habitarlo temporalmente.[2] Por lo que hay una cierta apropiación de la comunidad[3] que sufre la partida del jardín, es un desprendimiento abrupto para ellos.

Una intervención tan fuerte como esta y a la vez tan cálida por sus plantas verdes, requiere de una constante observación y reflexión sobre los sucesos que puede desencadenar. Así como los sucesos cotidianos que pueden subrayar puntos de reflexión. En este caso decidí enfocarme en los grupos de poder, ya que la primera experiencia que se tuvo al llegar a Santo Domingo fue con la pandilla de Perú, de la cuál hablaremos más adelante.

El Jardín Radial tiene una metáfora con los engranes del mecanismo de un reloj y sus plantas acuáticas. Esta metáfora permitió imaginar a los grupos de poder que influyen en otros como los engranes del reloj, para que el espacio público suceda, es decir el reloj camine.

            Como toda investigación, esta cambió constantemente sus rumbos. A continuación presento algunos análisis hechos desde el inicio de la llegada del jardín a Santo Domingo hasta su partida. Así como la primera charla que organicé para Lugar_Cero con el escritor Marco Perilli y las dos actividades de Reflexiones de arte público con Ilana Boltvinik, Tania Candiani y Carmina Ramírez, actividades hechas dentro del jardín. También incluyo el análisis de las observaciones realizadas por las alumnas de 6to semestre de Estudios y Gestión de la Cultura de la UCSJ, con apoyo de la Mtra. Eugenia Macías quién imparte la clase de Antropología. Observaciones realizadas en dos trabajos universitarios “Los bambúes verticales y los peces vendidos”[4] y “Estudio antropológico sobre Jardín Radial[5] que se hicieron a partir de un pequeño estudio de campo antropológico sobre el área dónde se encontraba el jardín. De estos trabajos retomo el análisis de cómo se generan posturas y visiones sobre los proyectos de Lugar_Cero. Parte del material de sus diarios de campos y entrevistas los retomo para el análisis de los grupos de poder.

            También utilizo mis diarios de campo realizados en días sin actividades o de Talleres vivenciales, así como en días de entrevistas realizadas para el proyecto Otros paseos. Otras historias. Centro histórico D.F. de Tania Candiani.

 

El poder

El poder en esta investigación me interesa tomarlo desde las dimensiones que plantea Michel Foucault en su texto El sujeto y el poder. Nos importa el principio del estudio de la objetivación del sujeto, es decir a través de las “prácticas divisorias” que son el modo en que el sujeto esta dividido respecto a  los otros. Dejando por un lado  el estudio del poder a partir de modelos legales o institucionales[6], ya que el estudio se abocaría a la fórmula común de estudiar el poder desde arriba, dónde se encuentra el Estado, hacia abajo. Nos enfocaremos en el ejercicio del poder. El jardín nos permite una visibilidad más horizontal respecto al poder. Las prácticas divisorias son evidentes, desde el impresor artesano que trabaja para quién es dueño de la cabina hasta la cuestión de seguridad (el vigilante del edificio, los policías del centro y los de seguridad Telmex etc.)

El análisis de las relaciones de poder y no el poder en sí mismo, que hace Foucault en el texto citado, se vuelve una herramienta fundamental para esta investigación, ya que la sustancia de análisis se tomó directamente de la experiencia y las observaciones que se generaron en este lugar. No hubo un interés filosófico de definir el poder como tal. “El ejercicio del poder no es simplemente el relacionamiento entre “jugadores” individuales o colectivos, es un modo en que ciertas acciones modifican otras. Lo que por supuesto significa, que algo llamado Poder, con o sin mayúsculas, considerado que existe universalmente de forma concentrada o difusa, no existe. El Poder existe solamente cuando es puesto en acción (…) el relacionamiento del poder puede ser el resultado de un consentimiento más importante o permanente, pero no es por naturaleza la manifestación de un consenso. ”[7]   

El acto de intervenir un espacio público ya implica un ejercicio de poder, entendiendo este acto de poder como una acción que “pone en juego relaciones entre individuos (o entre grupos)”[8]. Hay un tipo de poder como dice Foucault que es una manifestación sobre las acciones del otro sujeto, aunque puede existir también el poder sobre las cosas. 

El Jardín Radial  llegó de noche, la acción fue colocar un jardín sobre un área de paso común (callejón Leandro Valle) y una plaza pública (Santo Domingo). Una acción que tuvo que pasar por un largo recorrido de papeles y permisos otorgados por el gobierno, que a su vez tiene distintas instituciones y áreas internas. También se hizo una junta vecinal en el que se mostró el proyecto artístico. Con estos elementos ya podemos vislumbrar como un espacio tan ambiguo como este, tiene una estructura fantasma que aparentemente lo regula.

Para Foucault el ejercicio de poder consiste en: “guiar la posibilidad de conducta y poner en orden sus efectos posibles. Básicamente el poder es más una cuestión de gobierno que una confrontación entre dos adversarios o la unión de uno a otro.”[9]

 

Leandro Valle de noche

El Jardín Radial tuvo que ser trasladado durante 3 noches, ya que el Centro Histórico tiene una ley en la que los camiones de carga pueden circular a partir de las 10 pm a 5am. Cuando llegó una parte de la intervención, surgió la primera visibilidad de un posible grupo de poder. El camión que traía consigo algunos bambúes golpea un poco un carro abandonado, de inmediato llegan un grupo de hombres a reclamar por el auto. Hay mucho movimiento y se acercan con cautela, para después presentarse como los de la calle de Perú. Cuestionan lo que están haciendo y porqué ahí. Hay un diálogo entre ambas partes, un hombre de los integrantes les pide dinero al equipo de Lugar_Cero y Casa Vecina, se les da veinte pesos y esa es una puerta para que ellos se muestren como dealers y vendedores de cualquier artículo electrodoméstico.[10]

En esta situación podemos observar cómo un territorio, el callejón Leandro Valle, esta dominado a ciertas horas, en este caso la noche por un grupo que ejerce sus acciones en este espacio. Lugar dónde la Autoridad del Centro Histórico y el Fideicomiso pasan a ser ese fantasma que aparece y desaparece. Obviamente los permisos no iban ayudar en esta situación.

El equipo de Lugar_Cero y Casa Vecina tuvieron que hacer un acto de reconocimiento de cierta gobernabilidad de la pandilla sobre un espacio. Respondieron a los cuestionamientos de estos hombres de tal manera que les hacían ver que su ejercicio de poder sobre el callejón sólo era poner un jardín. Este dialogo y la entrega de los veinte pesos, que fueron acciones de presión e imposición, permitió que hubiera un respeto entre ambos grupos. El que viene a realizar una intervención artística y el que viene a realizar actos ilícitos, pero permitidos en este espacio. La intención en este punto no es estigmatizar a este grupo, sino simplemente develar las dinámicas de Leandro Valle.

 Parte importante de la resolución de esta noche fue que hubo un diálogo entre dos grupos que ejercen su poder en un mismo espacio. Se entendió que ninguna de las partes afectaba en las acciones de los otros, por lo que no generó ningún problema. En este caso podemos recordar a De Certau cuando habla del espacio público como un espacio discutido en su uso y por ello las apropiaciones no se logran completamente, esto se vuelve tierra de nadie.

Más tarde en el callejón se hace presente una patrulla, es su área y tienen que saber qué esta pasando. La figura del policía en México es la de poseer un poder desbordado y con pocos límites. La patrulla llegó a cuestionar que se estaba haciendo, de igual manera que la pandilla del Perú[11]. De alguna forma se pidió dinero por estar colocando el jardín. Lo cuál no se le dio ya que había una institución más fuerte que ellos, que avalaba el proyecto. Los permisos en mano demuestran a los policías que hay un respaldo de poder institucional, a pesar de esto insisten pero el grupo de Lugar_Cero y Casa Vecina no ceden y ejercen su poder legal de estar ahí. La patrulla junto con sus policías se retira sin ejercer su poderío. Estos dos casos son un claro ejemplo de cómo un espacio público contiene distintos actores y grupos que tienen jerarquías múltiples, no hay estructuras verticales, todo es contingente.

 

Cambios contrastantes en el Jardín

El Jardín Radial dejó de ser ese jardín de la Torre Latinoamericana y del Atrio de San Francisco pasando a ser otro en Santo Domingo. Los espacios donde se ha ubicado son totalmente distintos. A ambos se les puede considerar públicos, aunque el Atrio tiene un horario para ser público y después se convierte en privado, el acceso esta limitado por una puerta que se abre y se cierra. En cambio el jardín en Santo Domingo estuvo siempre en la calle, de día y de noche siempre podía ser visitado. Esta característica marcó grandes diferencias. La ubicación del jardín en la plaza y en el callejón Leandro Valle revelaron distintos públicos y por lo tanto distintos tratamientos y usos del jardín.

 

La negociación del espacio

Hagerman diseñó el esquema para ubicar cada uno de los tambos con bambúes, pastos para sentarse, plantas acuáticas y estanques. Cada planta tenía su lugar asignado para relacionarse con la otra y formar así en conjunto el Jardín radial. Leandro Valle y Santo Domingo por ser lugares de tránsito tienen características peculiares por lo que se tuvieron que tomar en cuenta para la colocación del jardín.

Lugar_Cero tuvo que negociar el espacio público con sus otros usuarios, la entrada de autos por la calle de Perú fue uno de los elementos que se tuvo que tomar en cuenta, así que se dejó un espacio para que un minicooper y otros autos más pudieran entrara hasta el estacionamiento de su edificio. Otros móviles como los diablitos tuvieron que defender sus vías de tránsito frente a nuestros bambúes. Los localeros también se hicieron presentes en esta negociación, ya que necesitan zonas de carga y descarga así como espacio para colocar sus letreros de promoción. Una última negociación fue con el Fideicomiso del Centro Histórico, quién había autorizado colocar parte del jardín en la plaza, sin embargo los proyectos de “restauración” alcanzaron esta zona, obligando a Lugar_Cero a reubicar el jardín, por lo que se colocaron todas las plantas en el callejón Leandro Valle. Algunos otros no tuvieron negociación como los impresores artesanales quiénes se quejaban de no tener clientela:

 

Daniela: ¿Qué opina del Jardín Radial?

 

Alberto (impresor artesanal): Qué se ve bonito pero tapa la vista, entonces la gente no llega hasta acá y entonces no hay trabajo.

 

Impresor artesanal (no quiso dar nombre): Sí, la verdad es que nos tapan, parece que esta cerrado.[12]

 

Por otro lado había a quiénes les beneficio la ubicación del jardín:

 

Eduardo Cisneros: Pues que está bien,  atrae más a la gente… Vienen muchos de visita y conocen nuestro trabajo.[13]

 

La intervención desata múltiples opiniones a favor y en contra, lo interesante de todo esto es ver cómo hay ciertas personas o grupos que se muestran, reclamando o negociando el espacio público en el que actúan. Hacen que su voz se escuche y se genere una especie de control y autoridad sobre una parte del callejón. Otros más prefieren no negociar ni hacerse visibles de esa forma, sino que realizan acciones como el llenar de basura las macetas, mostrando así su descontento ante la pieza. Unos más como los impresores prefieren opinar entre ellos sin hacerse visibles frente al proyecto, hasta que se les pregunta manifiestan su pensar, en este caso no es evidente un dominio sobre el callejón y tal vez tiene que ver con que su espacio de trabajo no fue invadido, solamente sus alrededores, pensando en que el jardín también tiene la característica de ser invasivo para ciertas personas.

 

Los niños de Perú

Uno de los principales problemas del Jardín Radial fueron los estanques que contenían peces de colores naranja y grises. El cuidado de estos cambió radicalmente en comparación con el Atrio. El jardín se encontraba más vulnerable en Santo Domingo, en el sentido que hay una gran cantidad de grupos y personas que lo usan, habitan y transitan.

Los peces fueron un éxito dentro de la comunidad y más importancia la tuvieron para los niños que habitan dicha zona. Los peces fueron tomados por distintos niños del área. Lugar_Cero trató de rescatar los estanques ya que una de las principales finalidades de los peces es que mantuvieran el agua limpia aparte de funcionar como un ornamento y un elemento importante en la pieza de Jardín Radial. Se intentó solo incluir peces grises que no llamaran la atención sin embargo la constante adquisición de estos por parte de los niños llevó a la conclusión de convertir los estanques en macetas con pasto u helechos.

El testimonio de Doña Cande, fue revelador para esta investigación ya que lo explicado anteriormente parecía ser el resultado de una necesidad de los niños por tener una mascota, llenando así su curiosidad por estos peces. Sin embargo el testimonio decía:

 

(…) Cuidar las plantitas, ahorita muchas plantas vienen y retoñar para arriba y florean muy bonito, tener un parquecito así bonito ¿no? Pero aquí la gente es muy desordenada. Los niños que salen de la escuela pues corren, y se…brincan, sacan las plantitas, como les dije se llevan los pescaditos, luego los andan vendiendo en la tarde ¡Pobres animalitos! Pos no saben que darles de comer (…) pero esos niños pus como no saben, no tienen du endu enducación de los papases por eso hacen eso. Si tuvieran educación tuviéramos muchos pescaditos para hacer una tamalada. (risas detonas)”[14]                

 

Esto es un reflejo de las pandillas con las que Lugar_Cero se enfrentó la primera noche en que llegó el jardín. El jardín hizo visible para nosotros y muchos actores más, la reproducción de modelos como las pandillas, a un nivel iniciático en los niños de ésta área.

Por lo pronto no nos interesa saber si es una cuestión educativa o no el robo de estos peces. Lo que esta en juego aquí me parece tiene que ver con la dominación de un territorio, éste evidentemente se presentaba cómo el lugar de los niños, dónde alguien había llegado a poner un jardín con estanques y peces. El Jardín estaba en su territorio,  es mucho más fácil tomar, hacer y deshacer algo en un lugar apropiado y público que en uno no apropiado y mucho menos en uno privado. El dominio de un territorio, necesariamente se liga a un ejercicio de poder, los niños robaron los peces para después venderlos en el mismo espacio. La venta definitivamente tiene que ver con la copia de las acciones que cotidianamente ocurren en su entorno más cercano.

 

Indigentes

El jardín tuvo habitantes más permanentes que otros. Las personas en situación de calle, llegan constantemente a este espacio para dormir. Algunos testimonios recolectados por las alumnas del Claustro constatan que dichas personas, apreciaban el cambio del callejón con el jardín ya que volvía más acogedor dicho espacio. Así mismo los días en que se movió el jardín a Mesones hubo una joven indigente que expreso su tristeza porque no lo llevábamos.

La mampara con la información del proyecto, la utilizaban para dormir detrás de ella, sabiendo lo frío que es Santo Domingo de madrugada, supongo era un buen lugar para cobijarse. A las personas en situación de calle se les podría considerar un grupo que ejerce cierto poder en la noche y algunos en el día, sin embargo no se considera grupo ya que sus condiciones no les permite realmente crear una unión entre ellos mismos sino por el contrario la mayoría de ellos actúa por separado sin reconocerse en la misma situación. Se observó dos parejas de indigentes, al parecer las mujeres indigentes son las que buscan acercarse a otra persona, evidentemente por protección entre otros motivos.

Una vía que propone Foucault para acercarse a una nueva economía de las relaciones de poder, tiene que ver con el análisis de las formas de resistencia. “Más que analizar el poder desde el punto de vista de su racionalidad interna, consiste en analizar relaciones de poder a través de antagonismo de estrategias.”[15] Considero que los indigentes presentan una resistencia frente a las estructuras sociales y culturales. Esa resistencia consiste en no querer insertarse en las dinámicas de la sociedad moderna, en primera no producen capital, no buscan un lugar dentro de la sociedad. Los indigentes mencionan que tienen todo a la mano para poder sobrevivir, comida e incluso hasta presumen tener cigarros. Se resisten a formar parte de una estructura que no los acoge. No todos los indigentes están en esta situación ni podría hacer un análisis más profundo sobre sus situaciones. Sin embargo me parece importante señalar esta resistencia que es clara en algunos de los indigentes que deciden vivir en la calle, a pesar de la agresividad que este espacio implica. Esta resistencia a las normas sociales y a las normas que estipula el gobierno, deviene en relaciones de poder, dónde esta en juego el habitar en el espacio público, es decir en convertir la calle su hogar. Ese hogar que lo utilizan para dormir, defecar, comer y todas las actividades privadas que tiene el ser humano. ¿Es una verdadera resistencia de parte de algunos indigentes o simplemente son el resultado del Estado, esa tradicional forma de poder que crítica Foucault, la individualizante y totalizante?

 

El personaje Escalera

El escalera, fue uno de los primeros en presentarse con el equipo de  Lugar_Cero. Es el “dueño” de las escaleras que enmarcan la entrada al callejón Leandro Valle, historias fabulosas sobre sus antecedentes contó. Un hombre de más de 40 años que realmente habitaba el Jardín Radial. Muchas veces se le vio involucrado en las actividades de Lugar_Cero. Ese era su espacio mucho antes que el jardín llegará, acción que no le implicó ninguna molestia. Muchas veces se presentó como el supervisor del espacio.

Un gran personaje dentro de toda esta historia de los espacios públicos. Capaz de adaptarse a la calle, al contacto diverso de la gente, al mismo tiempo desadaptarse. Un personaje que desarticula todos esos discursos sobre el espacio público, como un lugar vacío de significados, de lugares y de mero tránsito.

El Escalera entraba en este juego de ejercicio de poderes, (sin cuestionar cualquier trastorno mental o no), analizaremos algunas experiencias con él. Este actor del espacio público tomaba su papel de supervisor, siempre estaba al tanto de las actividades que organizábamos e incluso opinaba cómo debíamos realizarlas. Recuerdo que en un Taller vivencial impartido por Michelle, me encontraba sacando algunas fotos sobre los dibujos resultantes. El escalera se acercó y me sugirió varias tomas para que se viera el verdadero arte, su involucramiento no es de sorpresa ya que nos encontrábamos en su espacio. Un detalle interesante de uno de los días en que los chicos de la Secundaria visitaron el Jardín, fue que estaban obstruyendo el paso para un diablero, fue entonces cuando El escalera intervino y organizó a los alumnos para que abrieran el paso. Esta acción aparentemente simple habla de un dominio del espacio y las acciones que ocurren en este, habla también de un reconocimiento de los actores y sus roles. A veces le gustaba interrumpir en las charlas organizadas por el Centro de Investigación Lugar Cero reafirmando el callejón como un espacio donde se escuchan diversas voces. Puede parecer irónico y tal vez infundamentable este personaje, que para algunos puede ser un indigente más, con desordenes mentales. Sin embargo las dinámicas y acciones que generaba lo hacían presente en este escenario radial de relaciones de poderes.

 

Actividades del Centro de Investigación

En este caso me enfocaré a mencionar algunas observaciones de las cuatro actividades que organicé para Lugar_Cero en el Jardín Radial

La primera actividad se llamó “Algunas ideas y concepciones sobre el jardín” con el escritor Marco Perilli, previo al evento estuve haciendo mi primer labor de difusión con la comunidad de Leandro Valle, sabía de antemano por la experiencia de Michelle que era difícil la participación de ésta.

 

Los impresores

El primer grupo en el que intenté hacer la difusión fue el de los impresores artesanos de quiénes hemos hablado anteriormente,  conviven constantemente entre ellos y parecen ser un grupo organizado. Diseñé un pequeño cuestionario en el que involucraban preguntas sobre el oficio de impresor, el uso de prensas antiguas, el lugar de trabajo y de ahí brincaba a la opinión sobre el jardín tan cercano a ellos. También les preguntaba sobre los jardines en general. Finalmente les mostraba varias imágenes de jardines famosos pidiendo que eligieran una, cabe destacar que todos eligieron la imagen de los jardines colgantes de Babilonia. Ya al final les hacía la invitación al evento.  Sólo pude entrevistar a cinco impresores, cuatro se negaron y uno me pidió que volviera al otro día porque ya se iba.  Casi todos parecían interesados, pero llegado el jueves del evento, ninguno de ellos asistió, el evento sucedió frente a ellos. Cuando inició la charla me percaté que para ellos el horario no era de descanso ni mucho menos tenían que estar trabajando, la mayoría de los impresores no es dueño de la cabina de madera sino que les pagan porque se encarguen de ésta y cumplan con un horario. Cabe mencionar que se les ve mucho tiempo sin trabajo.

A pesar de no haber un interés por los eventos y actividades que realizábamos, los impresores siempre estaban atentos a todo aquello, al fin y al cabo convivíamos y compartíamos el mismo espacio.

 

Circulo cerrado

En este primer evento tuvimos muy poco público, por lo que se decidió no utilizar el micrófono cosa que nos llevó a acercarnos más a Marco Perilli, generando así un círculo cerrado. Estábamos en el jardín realizando una actividad aparentemente abierta al público, pero estas acciones hicieron que no hubiera una apertura a otro tipo de público, los impresores no pudieron enterarse de mucho ni la gente que se encontraba cerca. Este evento que había diseñado para ser público se convirtió en una charla privada dentro de un espacio abierto. “Algunas ideas y concepciones sobre el jardín” fue el título del evento, en este sentido parece que fue una temática que no llamó la atención al público e incluso podemos pensar en el impacto del mensaje, ya que puede decir o no transmitir lo que se realizará. El título propuesto por mí, me parece queda ambiguo frente a quién lee sin tener otro tipo de información. La difusión es la base de los eventos, aunque muchas veces se deja de lado. Reduciendo en hacer llegar la invitación a cuanto más gente se pueda, sin pensar en la forma en que el mensaje se va mostrar frente a esos invitados y mucho menos en sí se entiende lo que se mostrará.  

 

Las particularidades de reflexionar en el espacio público

Dos eventos sobre reflexiones de arte público se realizaron, uno con la artista Ilana Boltvinik y otro fue un diálogo entre la artista Tania Candiani y la historiadora Carmina Ramírez, ambos se realizaron debajo de los arcos, es decir en la entrada al callejón Leandro Valle. En esta ocasión sí se utilizó el micrófono y se pusieron más sillas que en la charla con Marco Perilli.

El estar haciendo un evento de reflexión teórica en un espacio público puede generar inquietudes, sin embargo el objetivo principal era contrastar la teoría sobre arte público con la realidad de un espacio público. El factor sorpresa siempre predominó en dichos eventos y generó muchas reflexiones más.

 

Portero del edificio y policía público

Por cuestiones climáticas el primer evento de Reflexiones se trasladó al área de los arco de Santo Domingo, estos arcos tienen a sus costados la entrada al coro del templo y del otro lado se encuentra la entrada principal para un edificio de vivienda. Este edificio de construcción reciente es el mismo que habíamos mencionado anteriormente, dónde entran carros, es el único edificio con estacionamiento interno. Tienen un vigilante el cuál conoce el proyecto, ya que  constantemente pedíamos permiso para colocar pósters en su caseta, para que los habitantes pudieran saber de nuestras actividades y talleres.

Elegí el lado de la puerta del edificio ya que es un área más despejada y ahí colocamos las sillas. Esta acción provocó una evidente lucha de territorios y autoridad. El portero salió del edificio para mostrar su molestia por este acto, apoyándose en el policía que se encarga de esta área. Se quejó sobre la obstrucción del paso peatonal para los vecinos del edificio. El policía en seguida llegó a cuestionarme sobre lo que estábamos organizando.

En ese momento yo no contaba con los permisos firmados, entonces le enseñé uno de los flyers al policía con los logos, esto le fue suficiente. Pero el problema era la obstrucción, yo alegaba que no estorbábamos y que si prefería, nos separábamos más de la puerta. El policía insistía en sacarnos del área de los arcos, mientras las nubes amenazaban con una fuerte lluvia. Insistí en que nos permitiera quedarnos como solución ampliaríamos el paso de tránsito de los vecinos, la Mtra. Ilana quién estaba presente apeló a que la gente se iba a mojar y era un evento público.

 Una mirada entre el vigilante y el policía bastó para que el policía nos dijera con voz fuerte y autoritaria, esta bien quédense aquí, no hay ningún problema. Este punto es muy importante ya que se muestra aquí la idea sin sentido de poder sobre los otros y sus acciones, el policía sólo quiso demostrar su autoridad, siendo su trabajo el de vigilar el espacio público y hacer acuerdos. El juego de estar en la calle implica entender lo que el otro quiere en el transfondo de sus acciones, sabiendo esto el acuerdo sobre el uso del espacio es a veces más fácil.

 

Micrófono abierto, venga y exprese sus inquietudes

Después de la experiencia de no usar el micrófono en la primera actividad, decidimos usarlo. Esto atraía mucho más a la gente, un punto que nos interesaba. En las reflexiones se intentó no hacer una conferencia con los invitados sino un diálogo con el público. Claramente teníamos dos tipos de público uno especializado en los temas y otro no especializado en los temas. El segundo tipo de público era muy variado, lo que siempre suscitó cuestiones inesperadas. El micrófono en el espacio público detona otros significados, ya que se ve como un espacio libre de manifestación. En una ocasión hubo una intervención de un hombre que comenzó hablar sobre sus sistemas de cultivación. Exaltando la pertinencia de utilizar llantas recicladas para convertirlas en contenedores de plantas. Claramente tenía una relación con el jardín, aunque en esta ocasión no era el tema principal. El hombre se extendió bastante en cuestiones de tiempo, dispersando así el tema teórico del arte. Más que una crítica a que si rompió la dinámica intelectual, me parece importante señalar la necesidad de espacios de expresión libre. La plazas públicas han perdido esta característica de manifestación, el zócalo el lugar más popular en este sentido, constantemente se opaca con la construcción de magnos eventos “Culturales”. Estamos en “Una sociedad en la cuál las relaciones humanas ya no son ‘vividas directamente’ sino que se distancian en su representación ‘espectacular’”.[16]

 

Necesidad de contacto humano, individualidad

Al final de la plática con Ilana nos reunimos varias personas, eso se convirtió en una charla común de compañeros, colegas y amigos. Un detalle que observé fue cómo una mujer indigente nos miraba sonriente fuera del circulo, como queriendo entrar, se le hizo un espacio para que entrará. Ya dentro del círculo sólo escuchaba y sonreía. Lo mismo ocurrió con un hombre que se acercó a un grupo pequeño de personas, este no era indigente, trataron de integrarlo y el opinó contento que le gustó la plática. Este hombre permaneció parado durante toda la charla escuchando atento, pero escondido en la parte de atrás. Estas dos experiencias y la necesidad del micrófono abierto, me llevan a pensar en la propuesta que hace Foucault en el texto tan mencionado hasta ahora, sobre la necesidad de promover nuevas formas de subjetividad, la necesidad de preguntarse como lo hizo Kant ¿Qué somos nosotros en este momento? El Estado y las instituciones como formas de poder político han utilizado tácticas individualizantes.[17] Todos actuamos como individuos que debemos ser; la colectividad y la relación con el otro cada vez desparecen más de nuestra cotidianeidad. Foucault dice que hay que liberarnos de esa individualización.

 

El Poder de la Disciplina y la Institución sobre espacios públicos, omisión de la comunidad

Del segundo evento de reflexiones me gustaría considerar no tanto lo que surgió previo al evento sino dentro de lo que se discutió en esta charla la cuál estaba enfocada a confrontar ideas sobre el espacio público desde distintas disciplinas el Arte y la Historia. No obstante trataré un conflicto de ejercicio de poder sobre la plaza de la Conchita en el Centro Histórico. Un hombre del público interviene en la charla después de que la Dra. Carmina había hablado sobre el proyecto de restauración de esta plaza, el hombre la confronta mencionando que habían hecho cambios muy distintos en la plaza y que además habían derribado muchos árboles. La defensa de la Dra. Carmina fue en apelación a la originalidad del recinto y por eso los cambios, ignoro la cuestión de los árboles.

Yo me pregunto ¿Quién tiene verdaderamente el poder de decidir sobre los recintos patrimoniales? la respuesta es las instituciones y en este caso es la Coordinación Nacional de Monumentos Históricos INAH, dónde Carmina trabaja. En este sentido el espacio público esta dominado por una institución gubernamental que hace caso omiso de los actores más constantes de dicho espacio, podemos observar que no hay negociación ni información, simplemente es la ejecución de una acción, la de restaurar.

Dentro de la misma institución hay quiénes deciden sobre otros lo que se conserva y lo que no, lo que se aumenta y lo que no, todo esto con un juego de intereses superiores y no sólo de la Coordinación Nacional de Monumentos Históricos INAH, sino también del Fideicomiso y otras instancias gubernamentales, como mencionó la Dra. Ramírez con su ejemplo de Garibaldi. Esta charla suscito una confrontación de parte de un vecino de esa zona contra la figura institucional que representaba Carmina. Es claro el ejercicio de poder mediante la justificación de lo patrimonial e histórico, a partir del conocimiento privilegiado, dónde la Historia predomina sobre las microhistorias.

 

Anhelos de difusión, sin acciones verdaderas el poder de la información

Siguiendo con la charla de la Dra. Carmina, quien hizo mucho hincapié en la difusión de la información generada en la Coordinación Nacional de Monumentos Históricos y sobre todo en sus investigaciones.

Uno de los principales motivos por lo que la invité a dicho evento, fue por su investigación, Márgenes de la ciudad, barrio de Cuepopan. Que conocí a través de una pequeña exposición de fotografías antiguas de Santo Domingo, que es parte de este barrio.

Aunque Lugar_Cero es un proyecto que esta enfocado a lo contemporáneo no nos cerramos a las posturas históricas. Sino que nos parece fructífero las distintas miradas. Había un segundo interés que era el de mostrarle a la comunidad de Santo Domingo y Leandro Valle, las fotos antiguas de su barrio. Concretamos con Carmina que se haría una proyección con las fotos para economizar gastos y facilidades de montaje.

Sin embargo nos topamos con las barreras de la Institución, ya que por una parte la Dra. deseaba públicamente mostrar su investigación a la comunidad que consideraba era importante, para no sólo dejar su investigación en un libro. Pero por otra parte nos ponía trabas para mostrarnos el material original y mucho menos para reproducirlas.

Finalmente la Dra. Carmina aceptó realizar el evento con sus respectivos créditos, así después de pactar el compromiso con nosotros, lo rompió de un día a otro, justificando la falta de tiempo para realizarlo bien.

 Aquí me gustaría hablar entonces del poder de la información y de un grupo de poder muy marcado como son los investigadores de distintas instituciones, que a través del conocimiento y el constante trabajo de investigación generan información valiosa, que solamente se queda en disputa entre colegas e instituciones. Un debate académico que no llega nunca a otro tipo de público. El Centro Histórico se vuelve constantemente un objeto de estudio dentro de la Academia, los urbanistas, los teóricos del arte, los historiadores, los arqueólogos, los sociólogos y los antropólogos, quedándose todos estos estudios en textos especializados sin ninguna intención de generar algún vínculo con otros públicos. Reconociendo en este punto que esta investigación y este texto ha caído en esta problemática.

“Estas luchas,-en oposición a los efectos de poder, ligados al conocimiento, a la competencia, la calificación- luchan contra los privilegios del conocimiento. Pero son también una oposición contra el secreto, la deformación y las representaciones mistificadas impuestas a la gente. (…) Lo que se cuestiona es el modo en que el conocimiento circula y funciona, sus relaciones con el poder. En otras palabras el régime du savoir (régimen de saber).”[18]

 

El poder del arte. El arte como salvación

Siguiendo con la problemática de la sección anterior, me gustaría plantear los dos extremos, uno es el que ya se mencionó sobre cómo la Academia se separa de la realidad con su conocimiento estancado. En el sentido que no se buscan vías para que fluya hacia otras instancias.

El otro extremo sería caer, en la idea de que la Academia con su conocimiento debe solventar todos los pesares de la sociedad. Y en este caso como dice el título pensar que el arte es un medio de salvación.

Me gustaría remitirme al último evento que se tuvo de charlas en el callejón que fue la presentación de la investigación de las alumnas del Claustro de Sor Juana. Proyecto que se hablará más a fondo en la sección Otras miradas. El tema de arte público y sus implicaciones con la comunidad, suele ser una constante crítica, que las alumnas hicieron al Jardín Radial, la cuál consistía en que Luagr_Cero había ignorado a la comunidad y sobre todo se había ignorado que esta no tiene el mismo concepto de arte que nosotros.

La charla como en otras ocasiones no pudo generar una verdadera reflexión ya que por estar en la calle, los intereses del público se dispararon de un lado a otro. La intervención de dos mujeres reafirmaron esta idea del poder que tiene el arte de salvar a una sociedad. La primera intervención tuvo que ver con la idea de que el Jardín era considerado como una obra de arte, que dio vida al callejón oscuro de Leandro Valle, también se mezclaron discursos ecológicos como que las plantas quitan el smog. La segunda habló de que el jardín había ayudado a limpiar toda la suciedad de la calle e incluso se habían ido los indigentes.

 Esta idea se vuelca al otro extremo, no se puede entender el arte y mucho menos el arte público como la disciplina que debe responsabilizarse por los problemas de una comunidad o de la sociedad, el arte crea dinámicas dentro del espacio público y puede subrayar deficiencias o beneficios, pero no tiene ningún poder  mágico de limpiar ciudades, ni mucho menos de mejorar la calidad de vida. Más bien el arte se tiene que ver como aquello que puede generar dinámicas que hagan visible problemáticas.

“El arte urbano posibilita la creación de escenarios que la dan visibilidad a lo individual dentro del anonimato de la colectividad. Más que un arte monumental envuelto en discursos ideologizantes, busca significar el espacio como presente de un suceso, como el resultado de una interacción. El Centro engendra un arte que se interesa por las interacciones y las redes de vínculos del espacio público -los lugares que son de todos y de nadie al mismo tiempo- y otros espacios posibles y, sobre todo, por las diversas vías de resignificación de los modos de ser, estar e interactuar unidos a un contexto espacial específico.”[19]

 

Otras miradas

Esta parte del texto estará enfocado  a algunas de las observaciones que hicieron las alumnas del Claustro, a partir de 4 visitas al jardín, la primera consistió en un recorrido por Santo Domingo con una explicación breve que les dí sobre el proyecto Lugar Cero. Les hablé de los objetivos y algunos comentarios de las reacciones suscitadas a partir del jardín dentro del espacio. Una segunda visita fue cuando se realizó la actividad “Reflexionando sobre arte público en el espacio público” con Ilana Boltvinik. La tercera visita fue de interacción con la comunidad a partir de un cuestionario que diseñó cada equipo y la cuarta estuvo enfocada a hacer interacciones con algunos de la comunidad pero a partir de actividades alternas a un cuestionario.

Parece corto el tiempo de estudio y observación, sin embargo lo importante de estas observaciones es cómo el público del jardín se crea posturas específicas frente a éste. Las alumnas con la información que tuvieron a su alcance y su propia interpretación, así como la información que generaron a partir de distintas entrevistas, miran al jardín de cierto modo. Las miradas, opiniones, reflexiones y observaciones distintas a las del equipo de Lugar_Cero son de suma importancia ya que nos abren el panorama para tener conocimiento de cómo es que la gente mira e interactúa sobre una intervención en el espacio público.

Los criterios de selección de algunas reflexiones y observaciones hechas en los dos textos de las alumnas de la UCSJ tiene que ver con mi visión de un posible diálogo y análisis del poder como se ha venido haciendo en este ensayo. He retomado los puntos que pueden servir para las conclusiones del proyecto en Santo Domingo, dejando a un lado, no por esto menos importantes, algunas observaciones hechas por las alumnas que en cuanto a mi criterio no son necesario mencionar para dicho texto.

 

Abriendo las miradas

En un principio se había planteado en la primer visita de las alumnas al jardín, una investigación enfocada a los grupos de poder, sin embargo a lo largo de la aproximación de las alumnas con el proyecto y con algunos elementos de la comunidad decidieron dejar el tema del poder en segundo plano, retomando sus intereses que se dieron a partir de acercamientos con algunos habitantes de Santo Domingo.

 

Desde la propuesta de Casa Vecina con Ágora Cero, decidimos indagar respecto a las dinámicas de poder, tomando como premisa y detonador la intervención. Si bien se procuró como un tema importante, pudimos observar que no era lo esencial, que había un interés particular por la vivencia desde la naturaleza y las ideas que giran en torno del Centro Histórico como patrimonio y lugar turístico.[20]

 

El imaginario que se encontró en la comunidad respecto al gobierno, el gran actor fantasma sobre el espacio público. Considerando que en Santo Domingo ha habido constantes intervenciones de restauración de los edificios y la plaza desde inicios del 2010, así como el cambio simbólico de nombre del callejón Leandro Valle que hizo Marcelo Ebrad, la placa se puede encontrar en esta calle, el imaginario esta influenciado por todo esto. Un lugar bastante politizado por las distintas instancias del Gobierno del Distrito Federal y con nuestra intervención la figura sería la Fundación del Centro Histórico.

 

Las alumnas de la UCSJ apuntan en su introducción:

 

De repente hay un jardín en y junto al atrio de Santo Domingo ¡Sorpresa! Pero ¿qué dicen que es realmente?¿Iniciativa del gobierno?¿Parte del mejoramiento del Centro Histórico? ¿Arte? Ahora hay un espacio nuevo sólo porque hay verde. Y poco a poco se va haciendo parte de lo común, de lo que se vive cada día. En la Ciudad de México la introducción de áreas verdes desencadena reacciones.[21]

 

El gobierno constantemente incide en los espacios públicos, pareciera que este es el actor más dominante del espacio público, el imaginario coincide con que cualquier intervención es un proyecto gubernamental. Pero por otra parte el imaginario de la gente que habita el Centro Histórico también tiene un constante referente a la Fundación del Centro Histórico a través de la figura de Carlos Slim, así el proyecto de Lugar_Cero se tiene que ubicar dentro de esta institución. La mirada del público hacia el proyecto siempre estará influenciada por la institución que proporciona los recursos.

 

Indirectamente sé que el señor Carlos Slim había adquirido muchos predios de la zona de Santo Domingo, pues si ves el callejón eso sí, sí lo he leído que lo adquirió Carlos Slim.[22]

 

Las alumnas de la UCSJ toman una postura frente al proyecto

 

Si se habla del Centro Histórico, es inevitable tocar el papel que ha desempeñado la Fundación del Centro Histórico así como el Fideicomiso del Centro Histórico de la Ciudad de México y la Autoridad del Centro Histórico. El Fideicomiso de índole gubernamental vigente desde 1990.[23]Lo curioso es que, a excepción de la Fundación del Centro Histórico, los otros dos tienen su razón de existir antes por la conmemoración del centenario y bicentenario de la independencia y revolución respectivamente que por la conservación de patrimonio de la humanidad, status conferido desde 1987. Puede verse que hay iniciativas desde arriba para el salvamento del Centro Histórico, que existen programas aún dentro de las instancias señaladas para combatir problemas específicos. Incluso el Festival de México se creo con el afán de promover el CH como un lugar turístico y al mismo tiempo para recaudar fondos para su conservación y restauración. Lo que menos le falta al centro es ser atendido, las acciones están en marcha desde muchos puntos. [24]

Me parece muy importante señalar estas posturas, ya que es común la crítica a los proyectos desde esta estructura vertical, mirando quién se encuentra aparentemente detrás de los proyectos culturales y no mirando el proyecto en sí, ni mucho menos la capacidad de utilización de esos grandes poderes institucionales para la realización de un proyecto con sustento y de calidad.            

      Es verdad que el Centro Histórico esta sobresaturado de distintos proyectos culturales, de restauración de salud etc. Sin embargo a través del Jardín Radial pudimos ver la gran necesidad que tiene esta zona de actividades culturales, a pesar de tener el Centro Cultural del México Contemporáneo justo en el callejón Leandro Valle o el Museo de la Medicina sobre la calle de Brasil. La comunidad se encuentra muy alejada de la vida cultural y la aproximación hacia ellos es bastante difícil por estas mismas circunstancias, como pudo constatar Michelle quién coordinó los Talleres Vivenciales de Lugar_Cero.

 

Conclusiones

La importancia de reconocer las distintas miradas que se generaron a partir de los elementos que cada uno fue tomando frente al Jardín Radial y el proyecto del Lugar_Cero radica en el qué queremos generar cómo proyecto y qué no queremos generar dentro del público, es claro que habrá múltiples interpretaciones respecto a las intervenciones que hagamos sobre todo por estar en la calle un espacio contingente por naturaleza, sin embargo es importante saber transmitir la diferencia entre quién dirige el proyecto, quién proporciona los presupuestos y sobre todo destacar la pieza sobre todos estos prejuicios. En este caso el Jardín Radial es una intervención que logró permanecer en el imaginario de la gente de Santo Domingo, quiénes hoy en día extrañan la transformación del callejón Leandro Valle. La curaduría es de suma importancia ya que al seleccionar un artista y producir la pieza junto con le discurso, se tiene que tomar en cuenta la mayor parte de los impactos posibles que pueden suscitar en los espacios. Las intervenciones deben ser propuestas contundentes como lo fue el Jardín Radial.

Lugar_Cero también ha trabajado otros proyectos como Otros paseos, otras historias. Centro Historíco. México D.F., este por ejemplo tuvo un giro totalmente distinto al jardín, ya que se trabajó directamente con la comunidad, la creación se dio a partir de las historias de la spersonas generando un vinculo directo con ellos, en cambio el jardín llega a cierto espacio como un agente extraño que tiene que ganarse la confianza de la comunidad, y la comunidad es la que se vincula con la pieza. Lo efímero de Otros paseos, otras historias era el contacto físico, el contenido se quedaba en una grabadora, su permanencia se dio a partir del eco de todas esas historias, con las transcripciones, la realización del guión, la voz de los guías en los recorridos y seguramente las voces que siguen contando esas historias que escucharon en un paseo. Por el contrario el Jardín Radial, tiene una permanencia a partir de vivirlo, a partir del estar, lo efímero esta en que se vuelve cotidiano y para algunos se escondió la fascinación por este jardín.  

Una intervención en el espacio urbano siempre implica distintas reacciones de sus actores. Utilizo la palabra actores porque en esta investigación la metáfora de considerar el callejón de Leandro Valle como un escenario donde arriban actores, entran, salen, un escenario que se transforma de día y noche, la arquitectura, la disposición de las cosas, los usos de los objetos todo el tiempo cambian como en el teatro. Considerando que el espacio público tiene como principal característica la contingencia, iniciamos el recorrido de esta investigación.

Finalmente concluyo con la premisa de los grupos de poder en el espacio público que influyen sobre otros como los engranes del reloj, esto no ocurrió. En realidad el único colectivo identificado que ejerce un cierto poder sobre las acciones de los otros en Leandro Valle es la pandilla de Perú. Las colectividades y las unidades en este espacio se han fragmentado. La comunidad no tiene nada en común, nos los une sino que los divide. La clara evidencia de esto fue cuando se intentó organizar a los vecinos para que cooperaran para el arreglo de la fuente. Un impresor dijo ser amigo de todos y poder organizarlos pero no lo logró o más bien ni lo intentó. Hacia adentro de los edificios se vislumbraron conflictos internos entre ellos. La colectividad es mínima en ese callejón y no es para más este pequeño espacio reúne a tantas personas de distintas clases sociales, niveles educativos, hay tanto capitalinos como gente de provincia, muchos extranjeros visitan el lugar y se hospedan en edificios del callejón y por supuesto los indigentes. El hermoso Jardín Radial nos revelo la complejidad de lo que significa trabajar en un espacio público, lo amargo o fascinante que puede ser.    

 

 

Bibliografía

 

Bourriaud Nicolas, Estética Relacional, Adriana Hidalgo editora, Buenos Aires, 2006.

 

Braunštajn, Helena, El mapa del Centro Histórico: territorios imaginados, Libros de la Meseta, México D.F. (2008).

 

De Certau, Michelle, La invención de lo cotidiano I: las artes de hacer, Universidad Iberoamericana, México, (1999).

 

Foucault Michel, El sujeto y el poder. www.philosophia.cl PDF.

 

Páginas electrónicas

 

www.lugarcero.com

 

Trabajos universitarios.

 

Estudio antropológico sobre Jardín Radial de Díaz de la Vega Núñez Dafne Juliana, Gutiérrez Morales Viridiana y  Pedraza Namboa Talía Alejandra.

 

Los bambúes verticales y los peces vendidos de Gándara Adriana, Vázquez Valeria y Díaz Raquel.

 

 

 

 

 

 

 

 


[1] Braunštajn, Helena, El mapa del Centro Histórico: territorios imaginarios, Libros de la Meseta, México D.F. (2008), p99.

[2] Cfr. www.lugarcero.com

[3] Esta apropiación no necesariamente esta ligado a un compromiso de cuidado del jardín.

[4] Autoras: Gándara Adriana, Vázquez Valeria y Díaz Raquel.  

[5] Autoras: Díaz de la Vega Núñez Dafne Juliana, Gutiérrez Morales Viridiana, Pedraza Nambo Talía Alejandra

[6] Cfr Foucault Michel, El sujeto y el poder. www.philosophia.cl/biblioteca/.../El%20sujeto%20y%20el%20poder.pdf p1

[7] Foucault Michel, El sujeto y el poder. www.philosophia.cl/biblioteca/.../El%20sujeto%20y%20el%20poder.pdf p9

[8] Ibídem pdf p6.

[9] idem

[10] Tomado de los relatos contados por la curadora Helena Braunštajn y la coordinadora del Centro de Investigación Michelle Aguilar Vera, quiénes estuvieron presentes en este traslado.

[11] “Pandilla del Perú” es una denominación que se tomó de la comunidad de Leandro Valle.

[12] Entrevista realizada a impresores artesanales del callejón Leandro Valle por Daniela Lieja, Martes 23 de febrerote 2010.

[13] Ibídem.

[14] Entrevista Actividades comerciales: Doña Cande (Comerciante), “Los bambúes verticales y los peces vendidos” de Adriana Gándara, Valeria Vázquez y Raquel Díaz, Anexos.

[15] Foucault Michel, El sujeto y el poder. www.philosophia.cl/biblioteca/.../El%20sujeto%20y%20el%20poder.pdf p3

[16] Bourriaud Nicolas, Estética Relacional, Adriana Hidalgo editora, Buenos Aires, 2006.

[17] Cfr. Foucault Michel, El sujeto y el poder. www.philosophia.cl/biblioteca/.../El%20sujeto%20y%20el%20poder.pdf, p6

[18] Foucault Michel, El sujeto y el poder. www.philosophia.cl/biblioteca/.../El%20sujeto%20y%20el%20poder.pdf p3

[19]Braunštajn, Helena, El mapa del Centro Histórico: territorios imaginarios, Libros de la Meseta, México D.F. (2008), p 100

[20] Los bambúes verticales y los peces vendidos de Adriana Gándara, Valeria Vázquez y Raquel Díaz, p2.

[21] Ibid p1

[22] Entrevista Teodoro Ferreira, vid. Anexos.

[23] Contrato Constitutivo. <http://www.centrohistorico.df.gob.mx/fideicomiso/contrato_constitutivo.pdf.>  Consultada el 17 de mayo, 2010

[24]Los bambúes verticales y los peces vendidos de Adriana Gándara, Valeria Vázquez y Raquel Díaz,  p4