Lugar_Cero tuvo el gusto de recibir en el Jardín radial a 87 alumnos del turno matutino de la Secundaria No. 78, a quienes se impartieron los talleres Bacertios y diUjos y ¿Cómo tú ves? A partir de la observación de su interacción con el jardín así como de los dibujos resultantes, y contrastando con experiencias anteriores, hay algunos puntos que llaman la atención. 

Notamos que en este grupo de alumnos apareció una herramienta poco vista en talleres anteriores y que denota interés en aspectos específicos del jardín: el uso de la palabra como un modo de resaltar la intención de su representación; anotaciones como "Cola de caballo", "Bambú", "Recorrido", etc.   aparecen como queriendo dejar sin espacio a la duda.

Si bien notamos en talleres anteriores la tendencia a incluirse en el jardín, la mayor parte de las veces como un elemento más sin especificar su actividad o sin una relación directa con su localización en el espacio, esta vez notamos que un modo de representarse a través del nombre  y/o de la rúbrica, lo cual pensamos que si bien se encuentra en estrecha relación con la etapa de desarrollo en que se encuentran, no deja de ser una "innovación" en el ámbito que nos concierne.  

Lo más significativo es la relación del jardín con su entorno espacial, la plaza, todavía más que con la arquitectura del callejón; si bien la arcada es un elemento recurrente, su presencia obedece a una suerte de ubicación espacial, de punto de encaje, que la posiciona no sólo como entrada/salida, sino a través del cuál se genera un vínculo entre la plaza y el callejón, lo cual resulta de sumo interés si pensamos que la primera disposición del jardín antes de ser retirado de la explanada era crear esta misma línea invisible. Tenemos entonces que es el tránsito, el recorrido desde la Calle Belisario Domínguez, donde los jóvenes descendieron del autobus, el punto a partir del cuál la intencionalidad de la dirección tomada crea esta misma linea.

Igualmente interesante es el posicionamiento de la fuente como elemento central del jardín a partir del cuál se disponía del resto del espacio de la hoja para acomodar los demás elementos, siendo escasos los dibujos en los que este elemento no aparece como centro rector. Es también interesante la reiterada aparición del trazo de la cuadrícula del suelo contrastado con la circularidad de los tambos y llantas, aunque no parece haber ningún tipo de intencionalidad al mencionar gráficamente este contraste.  

También fue interesante observar la aparición no de las cabinas de los impresores, ampliamente ignoradas, sino de los impresores y algunos indigentes que habitan el área y que ese día se encontraban en el jardín, del cual por supuesto son parte, ya que el jardín, al menos el jardín representado por la generalidad de los estudiantes vinculado por sus tránsitos con la plaza, muestra una integración con el entorno que lo contiene mientras paradójicamente desdibuja sus límites. 

 

M.AVe