Manifiesto haikusero:
El jardín otorga belleza y alegría a un callejón que no siempre es triste y feo, a veces, es colonial pero olvidado.
El jardín, por el simple hecho de llamarse así, estará indisolublemente vinculado al edén, el paraíso, la vida y, si como dijo Calderón "La vida es sueño", también con el sueño. Eventualmente será el jardín de las maravillas, aunque alguna mirada atenta dará cuenta de que es "El jardín gris"
El bambú se corona como el elemento característico del jardín, sólo él es capaz de "selvatizar" el umbral y competir con la torre de la Iglesia. Esporádicamente, si la actividad es realizada en la tarde, podrá ser "El jardín de los pájaros" (Que los "bamboos" no se enteren, por favor).
¿Qué sonido atrapa tu atención?... Son totalmente ignorados los sonidos de las imprentas, la música de los radios, el arrullo -a veces rugido- de los autos y camiones, la algarabía de la plaza, etc. Los pájaros y el viento en las hojas se encuentran en un mano a mano como el sonido que más atrapa la atención. En este jardín, escuchar es el acto de poner atención auditiva a los elementos de la naturaleza, en el Atrio de San Francisco por lo menos el cilindrero era integrado en el pasiaje sonoro, aquí nada de esto se incluye ¿por qué?...
El jardín se ha mudado al Callejón de Mesones, sin embargo, la pregunta sigue abierta...
M. AVe
















