Para continuar nuestra exploración del jardín en su nueva ubicación, dos de las cuestiones que plantea esta actividad han mutado.
La primera, ¿qué le dice el jardín al callejón? Nos permite echar una mirada sobre la percepción de ambos y su relación. Estas son algunas de las respuestas: Ve cómo atrapo la alegría. Que no hay nada mejor que él. Soy tan romántico como tú. Relajación en medio del caos. Ve cómo atrapo tus sentidos y te recuerdo lo bello del color de mi imagen. Obsérvame y piérdete en mi...Viaja a un lugar, a un plano lleno de vida...de una vida que no estás acostumbrado a mirar.
En respuesta a la segunda, ¿Qué nombre le darías al jardín? , nos dijeron: La belleza es increíble y fabulosa. El umbral. La belleza es incomparable. El jardín del bambú. Jardín esencia del hombre. El jardín secreto. Un nuevo amanecer.
Sí la primera marca sutilmente la cualidad vital del jardín frente al callejón, la segunda la reitera vinculándola con la belleza y la esencialidad humana. Llaman la atención "El jardín secreto" y "El umbral", que dejan ver la percepción de una intimidad del jardín, de su posición de portal, hacia el aquí y ahora del callejón tan distinto del de la Plaza.
M.AVe















Un comentario
1 marino escribió:
Yo le pondría: "La isla de la explanada". Me gusta mucho. Felicidades Jeronimo Hagerman!