Fondo y figura son dos elementos fundamentales en este taller. Las imagenes resultantes sorprenden por su poca relación inmediata con el jardín. No hay plantas, peces, ni macetas. Emerge sin embargo la iconografía arquitectónica, específicamente, la del Templo. El Aquí y ahora, inquietos y volátiles en que el subconsciente plasma las formas más disímiles, desde una S de Superman, pasando por una arcoiris y terminando en la torre, dejando ver un singular paralelismo con la forma en que la pieza de Hagerman funciona en este espacio cuya vida, tránsitos y constante movimiento resultan dominantes e indomables.
M.AVe.









