Éramos muchos y la llanta parió su primera historia en Santo Domingo. Una actividad en relevos, un cuento también en relevos.

Es interesante escuchar los deseos de los jóvenes encarnando en los personajes que se animan a liberar espontáneamente y cómo ésto se entremezcla con la tremenda literalidad de dos niños en su  aquí y ahora. Donde la invitación a la fantasía no proviene de éstos sino de los jóvenes, las frases de los niños dan una cierta ruptura al cuento inicial , el que a la vez, en su seguimiento, emula la nueva disposición del jardín: del Edén en la plaza, al jardín privado del callejón, todo en espiral.

M. AVe.

 

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