Lugar_Cero habitó durante más de cinco meses el Atrio de San Francisco, cuya espacio es compartido con la Torre Latinoamericana y lo que fuera la casa de los condes del Valle de Orizaba -hoy un Sánborns-. ¿Cómo influye la transformación espacial de una ciudad en sus habitantes? ¿Cuáles son las implicaciones simbólicas de estas mutaciones? ¿Cómo un proyecto artístico como Lugar_Cero que interviene el espacio publico se involucra en una evolución latente de la ciudad? Y, ¿cómo los rasgos de una ciudad trazan a su vez las dinámicas sociales de una población inscrita en un tiempo e historia?

Por eso fue muy agradable para los visitantes de Lugar_Cero escuchar los estudios y, sobre todo, anécdotas históricas relatadas por  la Doctora Elisa Vargaslugo, el arquitecto Luis Ortiz Macedo y el Doctor José de Santiago, con motivo de la presentación del libro Plano de la Ciudad de México de Pedro de Arrieta 1737, editado por el Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM. Este libro fue concluido por el arquitecto Luis Ortiz Macedo, quien retomó las notas del historiador Francisco de la Maza (1913-1972), sobre la importancia del plano de Pedro de Arrieta que permitió realizar las obras de drenaje, de las acequias y las obras de limpieza de la ciudad en el siglo XVI.

Con la presentación tal vez no se respondieron las preguntas planteadas, pero sin duda nos han permitido seguir pautas de nuestra investigación. Lo que sí se notó fue el entusiasmo de los asistentes por una ciudad que evoluciona no solamente arquitectónicamente, sino también en sus dinámicas sociales. Muchos de ellos se asombraron al saber que estaban en territorio de un ex-convento que en la época de la Colonia abarcaba la avenida Madero hasta la calle de las Capuchinas, y de San Juan de Letrán a la calle de Bolívar en el Centro de la Ciudad y que ahora sólo se conserva el Templo y el Atrio de San Francisco que albergó en el 2009 el proyecto artístico Lugar_Cero.

Ver nota de prensa: Excélsior

 

Coordinación: Octavio Avendaño Trujillo (Lugar_Cero)