La belleza de la aleatoridad de los visitantes del Jardín radial, se plasma en la aleatoreidad de las respuestas que dan a cada una de las preguntas/instrucciones que se les plantean.
Hay visitantes que se toman muy en serio la calidad y corrección de sus respuestas, otros responden más espontáneamente, algunos hacen del ejercicio un acto de expresión creativa, los hay que emprenden y plasman un viaje reflexivo, etc.
A partir de la visita de un grupo proveniente de un museo relacionado con el arte contemporáneo, puede verse un contraste sobre todo en la técnica, es decir, ciertas habilidades de diseño, dibujo y articulación del lenguaje escrito, de la cual otros carecen, poniendo sobre la mesa la fragilidad de la espontaneidad.
Una instrucción de más se convierte en información innecesaria para la experimentación del jardín que sólo ha dado pie a tres salidas básicas: la respuesta lúdica, en la que alcanza a mirarse sutilmente tejida la intelectualización de la obra; la respuesta reflexiva, que deja ver la interpretación de la obra en relación con su interpretación del mundo, sea hecha esta desde la subjetividad emotiva, racional o vivencial y que también puede ser lúdica y/o humorística, y la respuesta ocurrente, pero en todos los casos, se muestra un vínculo reforzado entre el jardín y la vida (humana, vegetal, animal, urbana, etc.)
Llama la atención que en estas últimas dos entregas del Haikú... en las entradas Anima a un habitante del jardín y Qué le dijo..., se encuentran entre las respuestas, respectivamente, una cantidad inusual de microcuentos, así como nuevos elementos con los cuales puede entablarse el diálogo: los tambos, la humanidad, el hombre y el visitante particular, el charco, la nube, el pasto, lo que de algún modo da cuenta de la multiplicidad de posibilidades de relación no sólo entre los elementos permanentes del jardín sino entre éstos, los elementos aleatorios y los visitantes.
M. AVe
- Dibuja una palabra...
- Qué sientes, aquí y ahora, en el jardín...
- Qué le dijo...
- Dibuja un sonido...
- Anima a un habitante del jardín





















