"Anima a un habitante del jardín. Dale voz..." rea la instrucción de esta cajita.
Acaso la más lúdica, en tanto resultados se refiere, encontramos que, por un lado, es muy bajo el uso de la palabra, salvo para anotar o clarificar la intención de la imagen, lo cual ha sido sorpresivo pues se esperaba lo opuesto; por otro, deja ver un interesante cruce de intenciones, en el que pareciera que cuando enfrentados a la abstracción (por ejemplo, dibuja un sonido) la palabra emergiera como herramienta imprescindible, pero al sugerirse su uso en un ámbito abierto, poco directivo, emergiera la imagen como sustentadora del contenido.
En cuanto a los "habitantes" elegidos, es notorio que sólo un participante entre (aproximadamente) 70, tomó a la torre; así como el hecho de que ninguna otra cajita tanto como ésta trasluce las reflexiones, críticas y percepciones sobre el Jardín radial, sus elementos e implicaciones.
M. AVe.












